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Seguro de salud durante el embarazo

La llegada de un hijo es un motivo de alegría y de necesidad de que todo vaya bien. Tener cierto control sobre la salud de la embarazada y del futuro bebé es algo que preocupa a muchos padres en esta situación. Por ello, el tener un seguro de salud durante el embarazo es una gran idea, de esta manera te aseguras una atención a la carta, como vosotros elijáis.

La mayoría de los seguros de salud contemplan la atención durante el embarazo, el parto y el postparto. E incluso muchos de ellos también se ocupan de los primeros años médicos del recién nacido. La elección de la clínica, tener un plan de parto personalizado y una habitación para nosotros solos es algo que atrae a muchas embarazadas y que un seguro de salud te puede proporcionar.

Antes de contratarlo tienes que ver que tenga un amplio cuadro médico, para la embarazada pero también para que el recién nacido tenga sus cuidados nada más nacer. 

Coberturas del seguro para mujeres embarazadas

Las pólizas de salud contemplan, casi todas, la atención integral a la mujer durante su embarazo, parto y postparto. Es importante que las conozcas bien para saber qué es lo que te cubre y qué no, además de tener en cuenta los periodos de carencia para que luego no te lleves sorpresas, pero de eso hablaremos más adelante.

Esto es lo que suele cubrir una póliza médica:

  • Consultas y visitas con el médico especialista: obstetricia. 
  • Evolución semanal del embarazo.
  • Las ecografías y analíticas.
  • Cursos de preparación al parto. 
  • El ingreso en el hospital para dar a luz.
  • Atención y asistencia en el parto.
  • La asistencia a tu hijo durante todo el ingreso hospitalario.

Estas son algunas de las coberturas básicas con las que cuentan las pólizas de salud para las mujeres embarazadas. Luego puede haber otras adicionales, a contratar si así lo deseas como las ecografías 4D (algunas pólizas lo incluyen en las básicas), ayuda postparto en el hogar, la conservación de las células madre del cordón umbilical, o incluso el test genético prenatal no invasivo. Si no cubre estas pruebas, es probable que tu seguro te haga un precio especial para ellas. 

Hay seguros que además incluyen la cobertura del recién nacido durante sus primeras horas de vida y otros que además, con la misma prima, le cubren hasta los 14 años. Esto es algo a tener en cuenta a la hora de elegir compañía aseguradora. 

¿Puedo contratar un seguro médico estando embarazada?

Aquí es donde entra el periodo de carencia que estaba mencionado en el punto anterior. La respuesta a la pregunta es sí, puedes contratar un seguro médico estando embarazada, pero no tendrás las mismas coberturas

Los seguros de salud suelen tener un periodo de carencia de unos 8 meses. Esto quiere decir que algunas de las coberturas que ofrece pueden no estar disponibles hasta pasado ese tiempo. Esto suele suceder, por ejemplo, con el ingreso hospitalario de las mujeres embarazadas que van a dar a luz. Porque el precio de un parto privado ronda los 6.000 euros y es mucho dinero para las compañías aseguradoras, por eso esta parte no la cubren si no has superado el periodo de carencia. 

Al contratar un seguro de salud no ocultes si estás embarazada. Y si lo contratas estándolo de pocas semanas puede que te llegue a cubrir el parto en hospital privado, si cumples los ocho meses de carencia, pero el resto de atención no. Es cierto que si se diera el caso de un parto prematuro o peligro en la salud del bebé o la madre, la atención hospitalaria de urgencia te la ofrecerán.

Ventajas de dar a luz en un hospital privado

Esta parte es una de las principales que escogen los futuros padres para tener un seguro de salud durante el embarazo, aunque la atención semanal y resto de coberturas también tienen un gran peso en esta elección. 

  • Hay menor saturación. Esto se traduce en acortar los tiempos de espera con las visitas a los especialistas, las pruebas y los resultados. Además, hay una mayor flexibilidad en los horarios, por lo que puedes acudir de mañana y tarde. Una menor saturación hace que el tiempo de atención sea mayor.
  • Instalaciones privadas. Esta parte ofrece una gran tranquilidad y comodidad a los futuros padres. Tendréis una habitación para vosotros solos, incluso puede tener una cama para que el acompañante tenga una estancia más cómoda. Suelen ser espacios grandes en los que podrás recibir luego las visitas de los familiares.
  • Libre elección del profesional. Puedes elegir tanto el profesional de ginecología como la matrona que te llevará el embarazo y atenderá en el parto. Esta confianza que adquieres hace que vayas mucho más tranquila durante todo el proceso.
  • Plan de parto personalizado. Es cierto que ya, cada vez más, la sanidad pública te ofrece la posibilidad de llevar tu plan de parto personalizado al momento de dar a luz. Pero con un seguro médico de salud te aseguras de ser tú la que decide cómo será tu parto, siempre que no haya complicaciones y se requiera intervención de urgencia.